Los secretos de mi transformación

Actualizado: ago 1



Rompiendo creencias viejas y probando el poder de la alimentación basada en plantas

Comenzaré por decirte que nunca me imaginé estar escribiendo esto, ni estar haciendo lo que llevo implementando en mi alimentación por varias semanas.


¿Por qué? Porque yo vengo de una rutina y una mentalidad en la que al terminar un fin de semana donde jugábamos 6,7 u 8 partidos de rugby, o entrenando 7 horas sin parar en una chancha a 29ºC, lo primero que hacía al terminar, era salir corriendo a comerme 1 kilo de carne para “reconstruir y recuperar músculo". Era de las que creía hasta ahora, que la masa muscular se gana a punta de carne y pollo. Resulta que sí soy FAN de la carne (no te miento) y de todas las proteínas animales, peeero no tenía el mismo amor por los granos, que resulta son altísimos en proteína, primero porque no sabía cocinarlos y segundo porque me caían muy pesados (repito, no sabía cocinarlos). Resulta que durante esta pandemia, me he dedicado a leer, investigar y probar cosas nuevas! Fue así como hace unas semanas Bea, Xabo y yo, decidimos probar algo nuevo a ver cómo reaccionaban nuestros cuerpos: combinar el ayuno Intermitente 16/8 que ya veníamos haciendo por varios meses, con mi nuevo plan "Menos es Más” (que estará disponible muuuy pronto).


Les resumo: LOS CAMBIOS HAN SIDO BRUTALES!!


Basamos nuestra alimentación en vegetales, frutas, legumbres (garbanzos, lentejas, etc.) y cereales integrales (arroz integral, quinoa, avena sin gluten, etc.), frutos secos y semillas, evitando en su mayoría alimentos de origen animal, gluten, azúcar, harinas y alimentos procesados. Lo que se conoce como "Plant based" o basado en plantas.

Pensarás "estos se metieron a veganos-vegetarianos", pero no, ambos tipos de alimentación incluyen o excluyen algunos alimentos. Por ejemplo, no involucramos lácteos, ni alimentos transgénicos o procesados (trigo, maíz, soya), que en su mayoría inflaman y perjudican la salud del intestino. Y contrario a los veganos, incluimos huevos y miel en algunos casos.

Comenzando no fue tan sencillo, el cuerpo y la mente necesitan adaptarse a un nueva forma de comer, tu intestino tiene que crear bacterias para tolerar el proceso de digestión de los granos para que no te causen molestias (además de que debes remojarlos bastante o germinarlos antes de cocinar). Inventamos y probamos millones de recetas para variar las comidas, creamos mil platos nuevos para no aburrirnos (los mejores vendrán en un recetario pronto) y aunque a veces pensamos en una hamburguesita, lo que nos mantuvo firmes fue lo que comenzamos a notar: - Menos inflamación - y mejores idas al baño ;)

- Pérdida de grasa y tonificación

- Aumento de masa muscular

- Más energía y claridad mental

- Menos fatiga y dolores articulares

- Mayor foco y concentración

- Mejor desempeño y resistencia durante mis entrenamientos Comencé a entender que mi cuerpo no necesita tanta proteína animal para recuperarse como creía, y que necesitaba darle un descanso a mi sistema digestivo para que pueda trabajar mejor y utilizar la grasa como combustible. Además, entendí que la proteína que consumimos a diario no es DE CALIDAD, es difícil conseguir proteína orgánica, sin azúcar, antibióticos y cuanta cosa química le ponen para conservarla, además del respirito que le damos al planeta :) Resulta que 1 de cada 10 mujeres en España (especialmente si vienen de otro país, como en mi caso) sufrimos SOP o problemas hormonales. Problemas que resuelven en su mayoría con píldoras y más píldoras, son muy pocos los que ponen foco en ir a la raíz, que por lo general es: la alimentación y comer muchas veces al día o con mucha frecuencia. Me pasó a mi que aumenté como 10 kilos sin entender por qué si yo como “saludable” y entreno a diario.


Tuve que prestar atención no sólo a mi alimentación, sino también a mi mente, emociones y pensamientos.


No se si esta será mi nueva forma de alimentarme por siempre, pero la verdad es que no se me ha hecho difícil, y con los resultados que he tenido, continuaré con este plan 80% a base de plantas y 20% con proteína animal, agregando uno que otro día pescado-mariscos y por qué no... una hamburguesita de cuando en cuando. Como todo en la vida, es cuestión de balance.

Si bien no es fácil cambiarte el chip y hacer la transición a una alimentación que disminuye en un 80% el consumo de proteína animal, no es imposible y se puede hacer poco a poco. No tienes que hacerlo de golpe, puedes ir probando incorporar algunas comidas sin proteína animal a tu alimentación y ver cómo te sientes.


Te puedo aconsejar que:

  • Comiences con un día sin carnes/pollo/pescado/huevo en ninguna de tus comidas.

  • Busca buenas recetas veganas para que sigas comiendo sabroso pero nutritivo. Estoy preparando un recetario increíble para ayudarte con esto.

  • Incrementa tu consumo de vegetales, frutas y legumbres.

  • Planifica comidas variadas para asegurar que obtienes todos los nutrientes que necesitas.

  • Ve poco a poco y se compasivo con tu cuerpo.

  • Entrena tu mente, haz ejercicios de respiración, meditación, yoga. Aprende a desarrollar el dominio de tu atención y enfoque.



¿Cuáles son los beneficios de una alimentación

de origen vegetal?


  • Mejora la salud en general.

  • Mejora tu rendimiento físico. Tendrás menos cansancio, más energía y claridad mental. 

  • Es alta en fibra, brindan saciedad, controlan la absorción de glucosa evitando picos de insulina y estimulando la buena digestión.

  • Perderás peso y grasa corporal.

  • Es rica en antioxidantes que previenen el envejecimiento prematuro, tiene efectos anticancerígenos y antiinflamatorios.

  • Tiene alta concentración de vitaminas y minerales, lo que estimula la funcionalidad general del cuerpo, eleva la energía y mejora el estado de ánimo.

  • Ayuda a eliminar toxinas a través de nuestros órganos depurativos como el hígado y los riñones.

  • Mejora la salud del intestino, el filtro de todas las enfermedades.


¿Qué es el Ayuno intermitente?

Si empezamos a comer apenas nos levantamos y no paramos hasta que nos vamos a dormir, cada 3-4 horas, pasaremos la mayor parte del tiempo en un estado de digestión. Con el tiempo, engordaremos, porque no damos tiempo para que el cuerpo queme la energía almacenada y siga almacenando más, convirtiéndola en grasa.


Para restablecer el equilibrio o adelgazar, necesitamos aumentar el intervalo en el que pasamos quemando la energía alimentaria almacenada, y permitirle al cuerpo que tenga tiempo para digerir y utilizar nuestra grasa como combustible.


El ayuno intermitente es, en pocas palabras, hacer ciclos entre períodos en los que se come (por menos horas) y períodos en donde no se come (por más horas), muy efectivo para bajar de peso y mejorar la salud.

Beneficios del Ayuno intermitente

- Pérdida de peso y grasa corporal - Control del colesterol y de insulina en sangre - Mejora la concentración

- Promueve la producción de melatonina por lo que dormirás mejor - Estimula la producción de hormonas de crecimiento - Ayuda a la limpieza y reparación celular - Estimula la autofagia - Ayuda en la reducción de inflamaciones

Quiero compartir contigo este plan que me ha funcionado increíblemente para que veas que si podemos. Será sólo de 2 semanas para que pruebes si te funciona, y lo podrás extender el tiempo que quieras. Te servirá de guía y empuje para arrancar, así que vete preparando mentalmente.


Está muy atento a mis publicaciones que ya casi sale del horno :) ¿Te animarías a probarlo?


Gracias por leerme, recuerda que estoy aquí para ayudarte, pregúntame lo que quieras!

#DontStopDani



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Daniela Gonzalez. Todos los derechos reservados ©2018 dontstopdani